martes 29 de abril de 2008

En las nubes

Había perdido toda la fe. Después de perder tantas batallas... De un corazón hecho añicos y pegado "de cualquier manera". De acostumbrarse a luchar contra los elementos y que todo termine saliendo mal... Supongo que perder la fe es lo más lógico de mundo.


No recuerdo la última vez que el destino me sorprendió. Que todo salió "según lo previsto". Por éso, odio planear, porque nunca me sale bien. Porque al final, siempre sufro los daños colaterales... Y éstos, siempre los los mismos: Un corazón roto.


Esta vez no era diferente. Deseaba con tanta fuerza que mis deseos se hiciesen realidad, que simplemente descarté que sucedieran. No hablo de deseos inalcanzables... ¡Que va!... Mis deseos siempre suelen ser cosas cotidianas.


Ahora mismo me encuentro en las nubes... Una cosa ha llevado a la otra y a la otra y a la otra. Pero todo empezó con una llamada perdida.


Cuando ví que el Campeón de bola 8 me había llamado me preparé para lo peor. Para recibir esa mala noticia que no quería escuchar. Para saber que lo tendría "tan cerca" y, sin embargo, no podría abrazarle.

Le llamé. Después de una corta conversación me comunicó la mejor de las noticias multiplicada por dos... ¡Nos íbamos a ver!... Y, además, los dos días que yo iba a pasar allí. Mi corazón voló. Fue tanta la felicidad que tuve que agarrar mis alas para no salir disparada por la ventana. No fui capaz de decírselo. Por una parte, tenía miedo... Un miedo estúpido y a la vez tan lógico... Habían pasado demasiadas lunas... Todo el mundo cambia... Las situaciones marcan y el caracter se forja. Es algo inevitable que pasa inadvertido ante nuestro ojos, pero no es ajeno ante quien nos mira. Sin embargo, daría mi reino por conservarle como yo le conocía. Simplemente porque él era... ¡Unico!

Le bastaron solo dos frases... Y la mención de un recuerdo (que comprendéreis cuando os cuente su historia)... La mención de aquella partida de billar, por la que ahora le llamo "El campeón de bola 8"... Para demostrarme que era el mismo "cabrón con estilo" al que tanto adoraba. (Disculpad ese vocabulario que puede parecer soez... Pero creedme, en mi boca la palabra "cabrón" es un piropo, ya que tengo un concepto de esa palabra, bastante distinto al del resto... Algún día os hablaré de él). Me hizo tan feliz aquella noticia... Que aún me dura... Fijáos si soy féliz que, desde entonces, sueño con él.

Ese fue el primer acontecimiento, a partir de el cual, se sucedió como una pirámide... Como una extraña alineación que pocas veces se da en mi vida... De hecho, la estoy calificando como "excepcional"...

Después de aquello, ocurrió otra cosa "espectacular". Llevo años buscando a "un amigo", al que le perdí la pista hace tres años. Una persona a la que quise muchísimo y a la que no he podido olvidar, pero que las circunstancias y el maldito S. XXI me arrebató (lo último fue que el cambió de móvil y, con ese suceso, todo acabó).

Desde ese momento lo he estado buscando... No todos los días, ha sido más bien a temporadas... Pero jamás me he olvidado de él. Pero mi búsqueda siempre ha sido infructuosa. Como si la tierra lo hubiese engullido, aunque jamás perdí la esperanza... Bueno, no se muy bien si lo que conservaba eran las esperanzas o las ganas... Pero siempre hubo algo que mantenía viva la búsqueda.

De pronto, después de tres años, las primeras noticias... A través de Google... El como conseguí dar con él, lo dejaré para otro post... Pero al final y, tras tres intensos días, conseguí ponerme en contacto con él. Mi único miedo, el miedo a que no me recordase, fue disipado... No me había olvidado.

Me sentí más feliz aún, si es que éso era posible... Es más, hay una posibilidad bastante grande, de que nos veamos muy pronto.

Han sucedido muchísimas cosas en esta semana que me han hecho muy feliz. Tan solo he puesto dos ejemplos, porque sería incapaz de contarlas todas.

II Clase de Informática Avanzada para "Usuarios Torpes"


Esto más que una clase, será una nota. Vuelvo a pedir disculpas, a los lectores de mi blog, por la "excepción". Resulta no hacerla cuando existe una "extirpe de usuarios torpes" (bueno, en realidad solo es uno... Pero intentaba hacerme la interesante), que o no se dan por aludidos, o simplemente pecan de lo peor que se puede pecar en este mundo... "De la lerdez absoluta".
Habréis visto que mi blog, hace un tiempo, sufrió unas modificaciones. En la parte derecha hay, entre otras cosas, un "buscador" con el logo de google (I love Google). Muy bien... Pues esta "mini-clase" es para explicar como funciona... Es muy simple, tan simple que hasta mi vecino de 4 años lo usa... Se hace igual que Google... ¡Sorpresa!... ¿Cómo puede ser?... Pues porque es Google. Es decir, que he metido a Google en mi web... ¡Ohhh! ¡Que maravilla!
Y ahora viene la nota aclaratoria para esos usuarios "torpes" (los cuales conectan desde ya sabéis que ciudad, que sitios y demás, pues los mencioné en mi clase sobre "stats ocultos")... Si buscáis palabras como "culo", "pecho" y demás "moñerías", salen resultados de búsqueda "Google"... Así que no quiero yo pensar que estábais buscando esos atributos míos en mi blog... Quiero pensar que vuestra inteligencia daba para más... Claro, que no se yo... Ya que la gente "normal" (En el amplio sentido de la palabra) realiza búsquedas más interesantes. Cada cual que juzgue al leer este post sobre lo dicho (las risas también están permitidas y los comentarios de valoración y opinión por supuesto que también).
Epílogo: El otro día recibí el mail de un viejo amigo, haciéndome un comentario que me hizo mucha gracia: "Que fuerte lo del Google" (refiriéndose a la cantidad de información que puedes sacar, si sabes buscarla). Así que al usurio torpe ése que anda por ahí en un ataque de aburrimiento contínuo le quiero preguntar algo: ¿Reconoce usted este número "44399691"? (Sí, lo se... Me falta una letra, y el no ponerla ha sido totalmente consciente)... ¿Ve usted como hay búsquedas mucho mas interesantes como "culo", "teta", "pis"?... Madure, por su bien... Ese es mi consejo gratuito del día.

sábado 26 de abril de 2008

Un solo segundo

Hoy estaba conectado, como es habitual útimamente. Su baja médica juega a mi favor y mantenemos conversaciones. Nada profundas y sí, por el contrario, bastante triviales.

A veces, y creo que por error, nuestros labios se equivocan y emitimos algún comentario personal... Como si fuésemos los dos viejos amigos que nunca hemos sido.

Yo le cuento cosas de España, de mis planes en Bélgica, de mis nervios de última hora... El me dice que llueve (Welcome to Irish Weather), me habla sobre su trabajo y salud... Luego nos despedidos y hasta otro día. A veces, yo le digo que "a ver si el destino nos vuelve a juntar en unas escaleras cualquiera". El se ríe.

Hoy tenía una sorpresa que no me espera. Sin avisar encendió una cam que se había comprado. Apareció su imagen en mi monitor. Allí estaba él. Como lo recordaba, como si el tiempo no hubiese cambiado... Y, a la vez, tan cambiado... Fue un solo segundo. Y, cuando pasó este perído de tiempo, la imagen se cortó. Ya sabéis, siempre alardeo de tener a Murphy (La de las Leyes) como mi mejor amiga. La web cam por un extraño conjuro, se había estropeado... ¡Maldita tecnología!

Yo le puse la mía... Esa que no me apetece ponerle nunca a nadie y que siempre tengo tirada "en algún lugar de mi habitación". Con él hice una excepción. La busqué, la conecté, la instalé y se la puse.

Al cabo de un rato me pidió que sonriera. De hecho, suelo estar riéndo casi siempre, así que me costó muy poco hacerlo. Y cuando vió la sonrisa iluminar mi rostro, dijo: "No dejes de hacerlo jamás".

Hablamos un poco más y viendo que era imposible solucionar el problema de la suya, dimos por finalizada nuestra conversación.

Recordé aquella imagen... La imagen que había visto "durante un solo segundo"... Y maldije, una y otra vez, haber desistido de mi intento... Ya no sentía lo mismo por él... Es más, no sentía nada que no fuera el cariño que se le tiene a un amigo. Lo que me pasaba era otra cosa. Era arrepentirse cuando nunca te arrepientes. Es ese sabor agrio del que sabe que ha perdido el único tren hacia el lugar al que quería dirigirse... Es la maldita pregunta a la que teme todo el mundo o a la que, por lo menos, yo le tengo pánico: ¿Y si...?... Y le tengo pánico porque es la única pregunta que jamás tendrá respuesta alguna.

Solo lo vi un segundo y todas las lágrimas se me anudaron en las pupilas. No las dejé caer. No quise permitirme llorar. Pero odio esta maldita distancia que me obliga a no poder ser sincera con él... Y lo que es aún peor, que me obliga a no ser sincera conmigo misma.

¿Y si....?

jueves 24 de abril de 2008

Clase de Informática Avanzada

Hoy y haciendo una excepción en este blog, me voy a permitir el lujo, de dar una clase de informática gratuita. Ante todo quiero pedir disculpas, a todos los lectores que entran aquí esperando encontrar un texto, cargado de poesía (o no) ó simplemente con una dosis de mi vida.

Hoy no. Hoy simplemente voy a ilustraros acerca de nuevas tecnologías. Eso sí, tengo un motivo para hacerlo. No os pido que lo comprendáis. Y no os lo pido, ya que, ni siquiera os voy a explicar por qué lo hago. Tan solo, voy a pedir que disculpéis este arrebato mío.

Las páginas webs (incluídos los blogs, de blogger) esconden mucho más de lo que nos ofrece su vista. Solo hay que saber un mínimo de programación "html", que es el código más simple usado en una página web. A veces, no se necesita ni éso. Ya que si quieres añadir un elemento web, te lo hacen tan simple que, en algunos sitios, te lo explican del modo "corte usted este cógido y peguelo en su web". Hasta un niño de cuatro años sería capaz de hacerlo.

En este post informativos, nos vamos a centrar en los blogs. En esos elementos añadidos, nos encontramos desde relojes (analógicos y digitales), hasta videos de Youtube. Hay una gran diversidad de ellos, todos a gustos del consumidor, que hacen de cada blog único. Sin embargo, hay otros muchos elementos que no se ven pero están ahí. Como por ejemplo "las estadísticas".

¿Qué son las estadísticas? Pues lo que su nombre indica... Una utilidad que te indica desde cuantos usuarios han entrado a tu web, hasta la Ip de cada uno o el sitio de procedencia. A mi me parece una herramienta sumamente útil, ya que con ella sé cuales son los post más visitados, cuales son las búsquedas de Google a través de las cuales los usuarios llegan a mi blog, desde que sistema operativo o navegador entran, si tienen IP estática o dinámica (es decir, si entran desde una empresa o Universidad, o lo hacen desde su casa)... Y un largo etc de información, así como el tiempo que están navegando por su blog.

A través de las estadísticas se por ejemplo, el número de personas asiduas a mi blog que tengo, aunque nunca hagan comentarios.

Y todo ésto se consigue, tan solo, pegando unas líneas de código en el sitio de tu blog. Algo que no está a la vista de los lectores, pero sí a la mía.

EPILOGO.

A esa persona que entra, a veces desde la Universidad de Albacete, a veces desde su casa y a veces desde donde le pilla... Pues que, si sabiendo toda esta información, desde hace ya muchísimo tiempo... Si sabiendo todas sus IPs, tanto las estáticas como las dinámicas, etc etc... No he tomado ninguna clase de medidas y he seguido escribiendo en mi blog con toda la normalidad del mundo e ignorando su presencia... ¿No será que, aparte de no tener nada que esconder, es que me importa muy poco lo que ella pueda hacer o no con la información que extraiga de aquí?

Eso sí, y esto ya como consejo persona y solo porque un día tuve la desgracia de pertenecer a su familia, le diría que ciertas obsesiones son francamente destructivas. Que se las cuidara antes de que o no tengan remedio o se le vuelvan contra ella. Y también recordarle que internet es de todos y todos sabemos buscar información. Es que es sorprendente la clase de datos que hay en estos cacharos... Con decir que puede encontrarse hasta un DNI... ¡Que cosas!

viernes 18 de abril de 2008

Aquella sombra

Anoche, abrazada a la luna traicionera, fui trasladada a aquella habitación de hace años donde estuve tan próxima a la locura.

Aquella habitación que recogió unas lágrimas que nunca debieron de ser derramadas... Sin consuelo... Sin sentido. De las que no podía escapar. De las que tampoco sabía como. De lejos, las voces de un par de amigos intentando, en vano, una reacción favorable que me sacase de aquel infierno al que me había atado. Intentando que moviese un pie. Que andase o corriese... Daba igual, mientras saliese de allí.

Desde aquella noche y, durante muchísimas lunas, me hice la misma pregunta insana... ¿Qué alma es capaz de cerrar cinco puertas para acallar el dolor de un llanto que tú mismo has provocado, quebrando un corazón?... Aún hoy, aunque ya no pienso en ello, sigo sin una respuesta.

Fue terrible el dolor de los cristales por los que me tuve que arrastrar, una y otra vez, como en un círculo vicioso; los reproches eternos acerca de las mismas cosas sin sentido; las mentiras que se convirtieron en el pan nuestro de cada día; el sabor a nada de las promesas incumplidas; pegarse golpes, una y otra vez, con la misma pared inamovible; el aullido que se lanza al cielo, presa del pánico, cuando ves cada vez más lejano el paraíso prometido; los momentos que siempre fueron diseñados para dos y, sin embargo, pasé sola; mis sueños arriesgados por él y perdidos en el intento; el temido y devorador fracaso; ese fiero monstruo de sentirse "nada"; las veces que fue culpa mía y todas las que, sin serlo, él hizo que también lo pareciese... Podría pasarme todo el día enumerando cada una de las acciones que me llevaron a la destrucción y no acabaría, porque aquello fueron las puertas del Infierno, así que solo concluiré diciendo que, después de todo aquello, yo jamás volví a ser la misma. Antes, despues de un golpé, yo me levantaba con más o menos trabajo; sin embargo, después, siempre me tenía que repetir "hazlo, aunque solo sea porque es difícil"... Jamás me volví a enamorar, no de la misma intensidad. El motivo no me lo tenía que explicar nadie, lo tenía muy claro.

Pasaron años antes de que mi sombra se pareciese a lo que yo había sido a algún día. A que las pesadillas volviesen a parecerse a un sueño, aunque hubiesen perdido magia y rumbo.

Un día volvimos a hablar. No se muy bien por qué. Decidí que el pasado es sólo éso, pasado. Decidí perdonar. Y, para hacerlo, debí enterrar todo eso. Olvidarlo. De otro modo no hubiese sido posible.

Comencé a creer que era posible. De hecho, empecé a sentirme orgullosa por ello y empecé a tratarlo como a un amigo. Quizá ese fue mi error... Porque, como amigo que era, tal día como ayer, le dije algo que me molestaba... Y el temporal estalló... Toda la rabia contenida de años... Todos los reproches... Todo me trasladó a aquella habitación en la que yo lloraba y él sepultaba mi dolor, cerrando cinco puertas para que el silencio se lo tragase.

Ayer volví a ser sombra. Volví a ser niña. Pero no lloré. Simplemente, volví a no entender. ¡Ojalá y algún día recupere la memoria y sepa como se cortan las cuerdas que sostienen unido al pasado!

martes 15 de abril de 2008

Grito del silencio

Arranca con furia las hojas del calendario, sabiendo que nadie la espera al final de la cuenta atrás. Que todo es una mentira que la hace un porquito más feliz. Una mentira necesaria para no llorar. Hace añicos las hojas.

Mira alrededor. No hay nadie. Soledad que abrasa el aire. Clava alfileres en cada poro de mi piel, con el único objetivo de sentirse viva... De ver sangre roja... De despertar. Porque ésto sólo es una pesadilla. Este monstruo frío y gris que le va comiendo las entrañas y lo nota moverse. Devorando, cada día, un poquito más de sí. Arranca su piel a girones. No la quiere. Se la da toda. Le da lo que ha sido y lo que fue, a cambio de lo que le quitó... A cambio del "heraldo de sus sueños". Devuélvele su brillo. Dale su vida, era suya. No la obligues a respirar por obligación. Así no. Con ese dolor punzante en medio del diafragma, que solo le deja respirar la mitad. Que le ahoga la mitad. Que le impide llorar a manos llenas.

"Parirás con dolor".- Repite una sarcástica voz dentro de su cabeza, y ella le devuelve la irónica risa, mirando a la barriga yerma que yace delante de ella. Porque nadie le habló de que la vida sería un hermoso camino de cristales rotos, por el que se debería de arrastrar desnuda.

Recordándole se sentía como pasando las uñas por una pizarra... Y es que estaba cansada de vivir de recuerdos y, sin embargo, no había otra cosa al final del camino. Mendigando un abrago. Suplicando ese beso que jamás llegó. ¡Que se muera el cielo! ¡Malditas todas las estrellas! ¡Y malditos los cafés de media tarde!

Sola. Acallando un grito en el silencio que le zumbaba en los oídos. Un grito que, ni los más allegados escuchaban. Ese grito de alguien que se sabe muerto y, aún tiene fuerzas para contarlo... Muerto en vida. Despojado de todo lo que ha sido. Sin saber en que momento o donde se desvió del camino de los sueños y, ahora, no sabía volver a él. Tenía muy claro que iba a intentarlo. Pero con la piel hecha girones.

¿Y los amigos? Esos tenían sus vidas... Algo que ella nunca había sabido como conseguir o labrar... Una vida "normal"... Rodeada de gente. Al menos, teniendo al lado una persona que la pudiese abrazar cuando ese grito del silencio rompía el aire y llegaba a quemarlo todo. Como en aquel momento.

Ojala y, fuera verdad que "el equilibrio existiese", y algún día llegase un susurro curándolo todo.

martes 8 de abril de 2008

Como agua de Mayo...

Recibí noticias suyas y llegaron como agua de Mayo... No me lo esperaba. A pesar de haberle enviado un mail, no esperaba su respuesta. Me corrijo. Espera que me contestase, pero no que lo hiciese ni tan pronto, ni que fuese tan extenso, ni que lo hiciese con esa sinceridad.
Fue bonito. Me trajo recuerdos de otros tiempo... De cuendo lo conocí y pude decir que, durante un efímero tiempo, fuí feliz.
He leído varias veces su mail. Como el que desea comprender más allá de las palabras. Buscarle un sentido a todo, la explicación que nunca hallé. Y creo que la he encontrado... Aunque nunca sabré si ha sido fingida ilusión de mi febril imaginación al recordarle o mi lógica deductiva.
Mi mail era solo una "media despedida". Digo media, porque aún conservo una vaga esperanza de que el caprichoso destino nos vuelva a juntar en la escalera de cualquier lugar, en otro tiempo... Le contaba mis planes, mi inminente partida a Bélgica; le invitaba a visitarme; me interesaba por los suyos.
Su respuesta ha sido muy diferente a las que estaba acostumbrada... Ha sido cariñosa... De un modo muy sincero, me ha dicho que no se lo esperaba, no porque no me creyese capaz de hacerlo, no porque no e atreviese, si no porque el pensó que encontraría algo en España más cómodo y me quedaría aquí... A lo que añadía "No se, estupideces mías".
Y eso creo que fue lo que pasó... O la necesidad que tengo de encontrarle una respuesta a lo que jamás lo tuvo, porque el motivo que me dio en su día, nunca lo creí... Siempre pensé que encerraba muchísimo más... No es que creyese que me estaba mintiendo; es más, creo que sus palabras eran ciertas... Pero creo que aquello pasó por un motivo y lo llevo buscando desde entonces... Hasta leer éso. Se me han humedecido los ojos. Porque he imaginado escribiendo aquello. Leyendo mi mail. Dándose cuenta de la equivocación sobre mi que siempre tuvo, ya que la "comodidad" no ha sido nunca amiga mía, y sí, por el contrario, las ansias por vivir la vida antes de que llegue la fría mano de la parca... He podido imaginar una sonrisa autocompasiva, del que comprende su error cuando ya es tarde para remediarlo. Cuando ya se han perdido todas las guerras, sabiendo que, un día, pudieron evitarse.
Quizá no haya sido así... Quizá me siga mintiendo... Pero creo que él, después de que el miedo me paralizase y no hubiese sido capaz de arriesgarlo todo por él... El pensó... Se negó a perder... A vivir en un sueño, pudiendo tener su realidad... Prosiguió su vida, al margen de la mía... Recuperó un pasado que tenía en pausa... Pensó que yo preferiría mi comodidad a mi sueño, porque él no tenía ni idea de cuales eran mis sueños, ni mis preferencias, ni mis escalas de prioridades... Así que simplemente, se negó a luchar porque no vio lucha posible. Y, con mi mail, comprendió su error... Y quizá recordó, lo que un día, le hizo tan feliz bajo la fría lluvia... Algo tan simple y sencillo como el calor de un abrazo sincero.
Lo he vuelto a hacer... He vuelto a arrepentirme por dejarme embaucar por las palabras de aquel mal actor que consiguió llevarme por un camino falso, pintado de cosas oníricas, pero la realidad era muy distinta... Al fin y al cabo, él no se había equivocado tanto... Cuando él rechazó su lucha, para vivir su propia vida, al margen de la mía... Yo acepté la comodidad como bandera. Ese fue mi principal error y mi ruina... Y hoy, de nuevo, me asaltó la misma pregunta después de tanto tiempo... ¿Qué hubiera pasado si....?
Jamás lo sabré, porque ese agua no volverá a llover... La vida está llena de decisiones erróneas que nos conducen al punto donde nos encontramos. Y nuestra misión consiste en retomar el camino de vuelta a nuestro sueño.

viernes 4 de abril de 2008

El campeón de bola 8 (Parte I)

Hoy sí me apetece hablar de él... No es que el resto de los días no me apetezca, es más bien, la incapacidad de hacerlo sin que una breve lágrima venga a nublar la pupila... Hoy sé que éso no ocurrirá. No me preguntéis el motivo, simplemente sé que no sucederá así.



No recuerdo cuando lo conocí... El tiempo ha borrado las huellas de lo que sería "aquel primer encuentro". No sé como sucedió, ni que me dijo, ni cuales fueron las palabras que tejieron la red... Porque a mi curiosidad y/o atención hay que atraparla... Tengo mucha, es cierto, pero es libre como un animal y a veces creo que tiene vida propia.



Solo puedo decir de aquellos primeros momentos que sucedieron en Internet (¡Ah! ¡Ese maravilloso mundo del que tan injustamente me quejo a veces!...)... Además se que fueron en un canal que yo frecuentaba, por motivos que ahora no vienen al caso, el #Andorra.



Que no recuerde los primeros momentos... El primer cruce de palabras... Lo primero que me llamó la atención o le hizo destacar... No significa que no recuerde el resto. Sé que me impresionó, aunque no se lo dije... Como nunca se lo suelo decir a nadie. Sé que nació el cariño de modo muy rápido, y que tampoco se lo dije. Sé que me prendé de él y que no se lo dije. Sé que lo llegué a querer muchísimo y que no se lo dije. Sé que desapareció... Que lo busqué y que no logré encontrarle. Que se lo tragó la tierra...



Jamás me olvidé de él, solo porque olvidarle era imposible... Es una de esas personas que marcan solo con la presencia. No hace falta que hagan nada. Es su carisma el que se queda latente y flotando por muy lejos que ellos se vayan. Y éso es lo que sucedió. No se cuanto tiempo de distancia y silencio pasó. Se me hizo eterno. Me hice muchas preguntas... ¿Dónde estaría? ¿Por qué se había ido? ¿Se acordaría de mi? Soy consciente de que no dejo la misma huella...



Sé que un día apareció, que lo hizo del mismo modo en que se fue... Con la misma fuerza... Atropellando el aire... Quemando las estelas... Abrasando el silencio. Apareció y dibujó en mi parte de una felicidad perdida. Que dejaba huella era innegable... Pero además tenía el don de la oportunidad, pues dio señales días antes de que yo apareciese en su ciudad... Aunque por otros motivos, ajenos a él.



Durante su ausencia, muchas guerras sucedieron... Algunas de ellas ganadas... Me había enamorado. O al menos, era algo muy parecido al amor.



(Lo que sucedió allí, creo que se merece otro post entero).