Había perdido toda la fe. Después de perder tantas batallas... De un corazón hecho añicos y pegado "de cualquier manera". De acostumbrarse a luchar contra los elementos y que todo termine saliendo mal... Supongo que perder la fe es lo más lógico de mundo.No recuerdo la última vez que el destino me sorprendió. Que todo salió "según lo previsto". Por éso, odio planear, porque nunca me sale bien. Porque al final, siempre sufro los daños colaterales... Y éstos, siempre los los mismos: Un corazón roto.
Esta vez no era diferente. Deseaba con tanta fuerza que mis deseos se hiciesen realidad, que simplemente descarté que sucedieran. No hablo de deseos inalcanzables... ¡Que va!... Mis deseos siempre suelen ser cosas cotidianas.
Ahora mismo me encuentro en las nubes... Una cosa ha llevado a la otra y a la otra y a la otra. Pero todo empezó con una llamada perdida.
Cuando ví que el Campeón de bola 8 me había llamado me preparé para lo peor. Para recibir esa mala noticia que no quería escuchar. Para saber que lo tendría "tan cerca" y, sin embargo, no podría abrazarle.
Le llamé. Después de una corta conversación me comunicó la mejor de las noticias multiplicada por dos... ¡Nos íbamos a ver!... Y, además, los dos días que yo iba a pasar allí. Mi corazón voló. Fue tanta la felicidad que tuve que agarrar mis alas para no salir disparada por la ventana. No fui capaz de decírselo. Por una parte, tenía miedo... Un miedo estúpido y a la vez tan lógico... Habían pasado demasiadas lunas... Todo el mundo cambia... Las situaciones marcan y el caracter se forja. Es algo inevitable que pasa inadvertido ante nuestro ojos, pero no es ajeno ante quien nos mira. Sin embargo, daría mi reino por conservarle como yo le conocía. Simplemente porque él era... ¡Unico!
Le bastaron solo dos frases... Y la mención de un recuerdo (que comprendéreis cuando os cuente su historia)... La mención de aquella partida de billar, por la que ahora le llamo "El campeón de bola 8"... Para demostrarme que era el mismo "cabrón con estilo" al que tanto adoraba. (Disculpad ese vocabulario que puede parecer soez... Pero creedme, en mi boca la palabra "cabrón" es un piropo, ya que tengo un concepto de esa palabra, bastante distinto al del resto... Algún día os hablaré de él). Me hizo tan feliz aquella noticia... Que aún me dura... Fijáos si soy féliz que, desde entonces, sueño con él.
Ese fue el primer acontecimiento, a partir de el cual, se sucedió como una pirámide... Como una extraña alineación que pocas veces se da en mi vida... De hecho, la estoy calificando como "excepcional"...
Después de aquello, ocurrió otra cosa "espectacular". Llevo años buscando a "un amigo", al que le perdí la pista hace tres años. Una persona a la que quise muchísimo y a la que no he podido olvidar, pero que las circunstancias y el maldito S. XXI me arrebató (lo último fue que el cambió de móvil y, con ese suceso, todo acabó).
Desde ese momento lo he estado buscando... No todos los días, ha sido más bien a temporadas... Pero jamás me he olvidado de él. Pero mi búsqueda siempre ha sido infructuosa. Como si la tierra lo hubiese engullido, aunque jamás perdí la esperanza... Bueno, no se muy bien si lo que conservaba eran las esperanzas o las ganas... Pero siempre hubo algo que mantenía viva la búsqueda.
De pronto, después de tres años, las primeras noticias... A través de Google... El como conseguí dar con él, lo dejaré para otro post... Pero al final y, tras tres intensos días, conseguí ponerme en contacto con él. Mi único miedo, el miedo a que no me recordase, fue disipado... No me había olvidado.
Me sentí más feliz aún, si es que éso era posible... Es más, hay una posibilidad bastante grande, de que nos veamos muy pronto.
Han sucedido muchísimas cosas en esta semana que me han hecho muy feliz. Tan solo he puesto dos ejemplos, porque sería incapaz de contarlas todas.







