"He was in my dreams nearly every night, but alwasys on the periphery, never within reach."Ayer, sin poder evitarlo, se me volvieron a caer las lágrimas. Producto del miedo que produce haber decepcionado a alguien a quien le importas.. Del miedo a haber cambiado un concepto que tenían de ti... De haber hecho daño a quien menos querías... Lágrimas que imploraban ese abrazo que necesitaba... Ese abrazo que me diste hace un mes.
Aún así, he estado pensando todo este tiempo. No me merezco las lágrimas por millones de motivos... No pienso volver a llorar, aunque el corazón estrangule, por millones de razones... Ni por nadie, ni por nada... Ni siquiera por ti... Ni siquiera por esa pregunta que llevo clavada desde hace dos años: "¿Y si...?"... No creo que debiera ser tan alto el precio a pagar por las respuestas.
Ahora, aunque me falta lo que podría llenarme por completo (tu sonrisa cada mañana... tus ojos grises cada noche), sin embargo, soy feliz... Llevo ya muchos meses con la sensación de que, la mala racha, acabó... Me siento orgullosa de misma (y es muy agradable la sensación)... He conseguido quitar gran parte del lastre de la mochila del pasado, que ya pesaba demasiado a cada paso... He conseguido enterrar a los muertos y coger la mano de los vivos... He visto cuantos bastones me ofrecen cuando no los pido... Y, cuando los pido, he visto como han plegado mapas para arrancarme una sonrisa... Así que, no es justa la lágrima.
Aún así, he estado pensando todo este tiempo. No me merezco las lágrimas por millones de motivos... No pienso volver a llorar, aunque el corazón estrangule, por millones de razones... Ni por nadie, ni por nada... Ni siquiera por ti... Ni siquiera por esa pregunta que llevo clavada desde hace dos años: "¿Y si...?"... No creo que debiera ser tan alto el precio a pagar por las respuestas.
Ahora, aunque me falta lo que podría llenarme por completo (tu sonrisa cada mañana... tus ojos grises cada noche), sin embargo, soy feliz... Llevo ya muchos meses con la sensación de que, la mala racha, acabó... Me siento orgullosa de misma (y es muy agradable la sensación)... He conseguido quitar gran parte del lastre de la mochila del pasado, que ya pesaba demasiado a cada paso... He conseguido enterrar a los muertos y coger la mano de los vivos... He visto cuantos bastones me ofrecen cuando no los pido... Y, cuando los pido, he visto como han plegado mapas para arrancarme una sonrisa... Así que, no es justa la lágrima.
He vaciado la lista de conocidos, que un día me confundieron con promesas de amistad... Me he dado cuenta de que, hasta al que más estimas, es capaz de decepcionarte tanto que cambia por completo el concepto que tenías. He enterrado pianistas en la sima más profundo y, mi cabeza, solo rescata sus recuerdos cuando alguien me lo nombra... He comprobado que, hasta el que creíste el mejor caballero de todos, es capaz de mentir solo por puro egoísmo. Y ni siquiera me ha importado... No ha emborronado, ni por un instante, la sonrisa que llevo pintada desde hace varios meses... No me importa porque yo se la verdad y no he demostrarla a nadie. Con saberla yo, ya me basta.
Me han insultado desconocidos que no tienen más tarea que la de mirar vidas ajenas... Ni siquiera me pregunto la causa de su rencor, basicamente, porque no me importa... ¡Allá cada uno con sus envidias y miserias!... A cada mala palabra, yo he soltado una carcajada, no de cinismo, si no de alegría... ¿Seré lo bastante importante para alguien, como para desgartar un tiempo precioso en proferir insultos?... Me da igual, tengo mucho más de lo que deseé... Mucho más de lo que esperaba hace unos meses. Y, a pesar de todo, soy feliz... Pese a quien pese.
Me han pasado tantos malos tragos, amargos como la más incendiaria de las hieles, que ahora valoro lo más simple... Valoro mi par de piernas y tener todo un mundo debajo de mis pies para ser recorrido. Valoro una cama y un plato de comida y una mano amiga con la que compartir las nimiedades... Y, ante todo y sobre todo, valoro estar viva... Poseer ese soplo de vida que hace cada día diferente, que me hace agradecer lo que soy, lo que he sido y en lo que me he convertido. Valoro seguir teniendo la capacidad soñar despierta y de tener el coraje suficiente para intentar llevarlos a cabo.
Tengo tantos proyectos a medio plazo... Tantas ideas para llevar a cabo mis sueños... Parece como si, a cada pequeño traspiés, mis energías se doblaran. Y doy fe: "Lo que de verdad importa, mira, está debajo de tus pies".
Es cierto, quizá fue tarde, pero cumplí mi promesa de volver... De volver y darte un abrazo... Tuve que esperar a que los vientos amainasen... A que el temporal trizara por completo las velas, pero tejí unas nuevas... Quizá lo hice a destiempo... Pero lo hice cuando pude, cuando me dejaron, cuando era posible... Aunque creo que lo más importante es eso, que lo hice. Que no lo olvidé. Que no me olvidé de ti.
Por todo eso y mil cosas más... No me merezco el silencio disfrazado de tu indiferencia, no me merezco las preguntas sin respuestas, las dudas que se vuelven sal... Ni siquiera la lágrima.
No voy a esperar... Si la vida vuelve a cruzar nuestros caminos... Bienvenido seas.

